Las cadenas de comidas se reorganizan y reacomodan. Se estima que aún así las 85 marcas más grandes facturaron en el 2015 unos 2,9 billones de pesos, con un crecimiento del 5 por ciento respecto al 2014.

Como en otros sectores, la principal dificultad para las cadenas ha sido la fortaleza del dólar, que las lleva a desarrollar insumos locales en una mayor cantidad que antes, así tengan más proveedores nacionales que internacionales. Los costos de insumos importados afectan hasta los de manteles.

Las cadenas de comidas también afrontan fenómenos como alta inflación de los alimentos y el aumento del desempleo. Esto obliga a las familias a disminuir las comidas fuera de la casa o buscar opciones más baratas e informales.

El costo de la finca raíz también ha sido un problema, pues algunas empresas que entraron en insolvencia tuvieron que reestructurarse y dicho rubro superaba el 20 por ciento de las ventas.

“Es importante volver los arriendos variables con base en la participación de las ventas. Así, en las temporadas bajas se pagaría menos y en las altas más, pero siempre guardando la proporción para hacer que el negocio sea viable”, dice el gerente de Kinco (franquicia de Burger King), Hernando Lugo.

Los reacomodos

Las cadenas que tuvieron que reestructurarse por insolvencia temporal fueron Kinco, Franquicias Latinoamericanas (TGI Friday’s) y Pizza Pizza. Dichas firmas fueron admitidas bajo la Ley 1116 del 2006, por parte de la Superintendencia de Sociedades.

El aval de la Súper les permitió entonces reprogramar las obligaciones con los acreedores y enderezar el camino.

Entre tanto, Arcos Dorados –la franquicia de Mc Donald’s– detuvo la apertura de nuevos puntos de venta para dar paso a un crecimiento basado en llenar sus 80 restaurantes con nueva oferta como comida típica colombiana.

No obstante, Arcos Dorados S.A.S., uno de los holdings sobre el que descansa la operación de la marca en el país –la otra es Arcos Dorados Paisas– registró el año anterior ingresos operacionales por 264.222 millones de pesos, con un crecimiento de 9,9 por ciento contra el 2014.

Entre tanto, el holding I.R.C.C. –que es la que controla a El Corral y otras marcas de esta, que son propiedad del Grupo Nutresa– cerró varios locales de cadena Paneroli en las plazas de comidas. El objetivo es transformarlos en puntos de Pizza Papa John’s, franquicia de origen estadounidense que desde su irrupción el país en el 2010 solo se había expandido a través de establecimientos en la calle.

Se trata de una recomposición para dar más relevancia a otras marcas de I.R.R.C. y en razón a que los ingresos de Paneroli son pequeños frente al volumen total de negocio.

En efecto, el año anterior I. R. C. C. facturó 363.000 millones de pesos, con un aumento de 20,7 por ciento respecto a 2014, y Panero (sociedad dueña de Paneroli) solo representó el 0,5 por ciento.

Entre las causas que llevaron por su lado a Pizza Pizza a ser admitida en reorganización por la Supersociedades, se hallan, entre otras, la reducción de 46 a 16 en el número de puntos de venta.

El sello también tuvo una caída importante en la facturación en los locales de los centros comerciales. A fin de cuentas pasó de tener operación en nueve ciudades a dos.

Recientemente se le sumó el alto endeudamiento, por lo que tuvo que entrar a renegociar con los acreedores. Franquicias Latinoamericanas, entre tanto, fue admitida en reorganización debido, a una disminución importante de sus ventas durante el 2015, a la pérdida de patrimonio como consecuencia de la devaluación del peso y en general los altos costos.

Volver al foco

El Grupo Conboca vendió el año pasado unos 250.000 millones de pesos, según anunció su presidente, Juan Carlos Paba.

Aunque no han sido ajenos al impacto cambiario, a través de reducción de costos y apertura de puntos de venta, prevén facturar el 7 por ciento más en el 2016.

También se enfocaron en las marcas Kokoriko, Mimo’s, Palos de Moguer, Cervecería Colón (cervezas) y en el segmento del consumo masivo, con Klik, un sello de apanados de pollo congelados.

Como parte de los cambios, marchitaron a Alfredo y Lovers, marcas que se especializaban en alimentos fuera del foco.

“Kokoriko y Mimo’s son marcas que están reinventándose, están empezando a crecer de nuevo. Hemos venido con buenos resultados de crecimiento en las marcas y estamos contentos con lo que hemos hecho. Las marcas estaban un poco quietas, y ya estamos despiertos y en la lucha”, dijo Paba en una reciente ronda con los medios de comunicación respecto al comportamiento de los negocios de Conboca.

Alsea supera barreras

El responsable de los negocios de Alsea, Rodrigo Riveroll Otero, afirmó por su parte que aunque los costos de los arriendos y el dólar se han convertido en fuertes barreras competitivas, la colombianización de parte de procesos de los restaurantes, la mayor eficiencia y el aumento de contratos con los proveedores locales, entre otros, les permitieron en el 2015 un crecimiento de 25 por ciento respecto al 2014. También lograron ubicar locales en zonas estratégicas.

Igualmente, según agregó el directivo, se han enfocado en eficiencias internas, desarrollo de proveedores locales y todo lo que pueda cumplir con los estándares de calidad de las casas matrices dueñas de las marcas.

“Lo que podamos comprar en Colombia lo adquirimos y lo que no, como equipos especializados, los importamos”, dijo.

El gerente de Kinco, Hernando Lugo, dice por su lado que en momentos de ajustes en el presupuesto familiar de los colombianos, el consumo en restaurantes se desplaza favoreciendo a los de comida rápida. Como ejemplo, sostiene que durante el primer trimestre hubo un crecimiento de dos dígitos en la circulación de clientes en los locales de la franquicia. La reestructuración da resultados, señala.

Comidas y hoteles, 11.000 nuevos negocios

En medio de la desaceleración, marcas grandes y pequeñas de hoteles y restaurantes abren sus puertas en el país. El gremio Confecámaras indica que en el primer trimestre se crearon 670 compañías de alojamiento y servicios de comidas, con un crecimiento de 13,2 por ciento respecto a igual periodo del 2015.

También 10.347 personas naturales crearon negocios de esa naturaleza, con un aumento del 14,2 por ciento. La guatemalteca Tacontento, que vende comida típica mexicana, anunció que ingresa a través de franquicia. Igualmente, arribó al mercado local la española de donuts Doopies & Coffee, que abrió su primer establecimiento en Medellín, bajo franquicia.

Por su parte, el grupo mexicano Alsea -dueño entre otras de las franquicias de Starbucks, Burger King y Domino’s- compró la cadena Archie’s y elevó de 2,2 a 5,6 por ciento su participación en el segmento de pizza.

Goddard Catering Group adquirió a Ibero Caribe, operador de los servicios de comidas para pacientes, personal y visitantes de las clínicas de Colsánitas. Carl’s Jr., marca de hamburguesas, prevé abrir, al 2019, una decena de locales, con una inversión de 10 millones de dólares.

Fuente: http://www.eltiempo.com/economia/sectores/arriendos-y-dalar-caro-amargan-a-restaurantes/16570141